Libro “Mujeres y memoria. Exilios y silencios en el siglo XX”

Mujeres y MemoriaLa violencia sufrida por las mujeres en distintos conflictos del siglo XX, su silencio, la transmisión del trauma y su superación. Esta es la temática que aborda “Mujeres y memoria. Exilios y silencios en el siglo XX” (Ed. Catriel), un libro coordinado por Maria José Palma Borrego.

En la presentación (noviembre de 2014) participó Maria Luisa Fernández, más conocida por Libertad Fernández, que nació durante la Guerra Civil, sufrió el día a día junto con su madre en los campos franceses de Magnac-Laval, Gurs y Rivesaltes y, tras la liberación de la Segunda Guerra Mundial, vivió el exilio en México.

“Mujeres y Memoria” es el resultado de la inquietud de cinco mujeres –psicoanalistas, psicólogas, educadoras y la periodista aquí presente- por todo lo referente a la Memoria Histórica. Nos conocimos en distintos eventos en el año 2010 y comenzamos a reunirnos un sábado al mes hasta organizar en 2011, gracias al Instituto de la Mujer de entonces, lo que serían las “I Jornadas Memoria y Trauma” donde impartimos diversas conferencias. Allí contamos con la fantástica aportación, entre otras/otros colaboradores, de la psicóloga clínica Anna Miñarro y de la escritora-traductora Janine Altounian, quien nos habló de la catástrofe psíquica individual y colectiva del Genocidio armenio, así como la terrible experiencia de su familia.

Fue muy interesante conocerlas y hablar del trauma de los españoles supervivientes de los campos de concentración nazis, los mismos a los que entrevisté y visité para el libro “Vivos en el averno nazi” (ed. Crítica).

HARTHEIM, EL CASTILLO DE LA EUTANASIA NAZI (La Aventura de la Historia, El Mundo)

Leer pdf en: Hartheim Aventura de la Historia  Montserrat Llor

HARTHEIM1 articulo¡Cuánta maldad albergó en su interior! El castillo de Hartheim, construido a finales del siglo XVII en Alkoven, a 14 km de Linz, Austria, anexo al campo de Mauthausen fue escenario de terror durante la época nazi. Rodeado de verdes campos por los que paseamos, su aspecto blanco, elegante e imponente contrasta con los actos terribles, experimentos médicos y asesinatos en masa que tuvieron lugar en su interior durante la segunda guerra mundial. Allí, los médicos de los SS, por orden expresa de Hitler, debían eliminar sistemáticamente a los deficientes físicos y mentales internados en las instituciones especiales de Alemania. Eso fue sólo el comienzo.

Esta acción tenía un nombre: Eutanasia y un ejecutor: el doctor Karl Brandt, médico personal de Hitler que, en su escalada de poder, sería comisario del Reich para la salud y llegaría a disponer, para la aplicación del denominado programa eutanasia T4, de 350 médicos y seis instalaciones de gaseo repartidas por Alemania: Bernburg, Brandenburg, Grafeneck, Hadamar, Sonnenstein y Hartheim.

Rudolf Lonauer, el director de Hartheim entre los años 1940 y 1945 llevó a cabo la tarea encomendada de forma sistemática, sin piedad. Al finalizar la guerra acabó suicidándose junto con su familia, la misma que aparece en la foto.

En Hartheim, “la casa del reposo” como era apodada cínicamente, fueron eliminadas más de 30 mil personas aunque las cifras varían según la fuente. También terminaron aquí sus vidas unos 500 españoles republicanos. Unos autobuses grises conducían directamente a las víctimas hasta el interior, lugar siempre oculto a los ojos de los veciHARTHEIM2 articulonos.

Me impactó la visita al interior del lugar, tan bonito como tétrico, ver fotografías de su exposición donde los doctores y enfermeras parecían humanos y felices, iban de excursión siempre sonrientes mientras, en su día a día, eliminaban o experimentaban implacablemente con seres humanos. Lo mismo decían dos deportados españoles con los que visité el lugar: José Alcubierre y Esteban Pérez, ambos retratados en “VIVOS EN EL AVERNO NAZI”. Hoy, Esteban tiene 103 años, es el superviviente más longevo. Pero allí dentro recuerdo que no pudieron soportar tanta presión y rompieron a llorar. Mientras, en una de las salas, una guía austríaca del centro proyectaba imágenes de un pasado vergonzoso para la población y se lamentaba de lo ocurrido.

¿Por qué eliminaron a deficientes, enfermos y ancianos? Lo hicieron bajo el manto de la compasión hacia esos seres a los que denominaban improductivos, con la excusa de evitar una carga para los familiares y al propio Estado. Consideraban que eran, según el ideario nazi, “vidas indignas de ser vividas” y un impedimento para la mejora genética de la sociedad.

También se utilizó este programa, con la denominación Aktion 14f13 o “trato especial”, para eliminar de enfermos y débiles de los campos de concentración de Gusen, Dachau y Mauthausen.

Contundente fue para mí la lectura de “Exterminio de enfermos mentales en la Alemania nazi”, de Alice Platten Hallermund, publicado en Alemania en 1948. Esta doctora fue miembro de la comisión médica que actuó en el juicio del tribunal de Nuremberg contra médicos acusados de crímenes contra la humanidad.

Artículo: http://montserrat.llor.net/wp-content/uploads/2015/02/Hartheim-Aventura-de-la-Historia.pdf