JESÚS TELLO (Épila de Jalón, 1924 / Tournefeuille, 2013)

HORRIBLES TORTURAS EN EL BARRACÓN 32, DE LOS “INVÁLIDOS”

Foto Jesús Tello w“Gusen era lo peor. A veces hacían lavar muertos con una escoba de barrendero y un tubo de agua. ¡Daba una impresión! Era en el bordillo de la acera, entre la barraca y la acera exterior alquitranada, lo que separa la barraca. Pues en el bordillo ese un tubo de agua, cuatro escobazos a los muertos y llegaba un carrito para transportarlos con unas tenazas enormes, como esas que usan en las fundiciones que sirven para coger el material incandescente. Se parecían mucho. Los cogían por el cuello y los llevaban a rastras. Pero antes les abrían la boca pisándoles la garganta y si había dientes de oro los arrancaban primero. Que nadie venga ahora a decirme que no es verdad, ¿eh? Eso a los muertos, pero los que estaban aún vivos, moribundos, los arrastraban hasta adentro, les metían la cabeza en un bidón de agua hasta que se ahogaran”.

-Verídico, ¡yo lo vi!- me dice Jesús Tello, con el tono de voz firme y decidido que le caracteriza al narrar esta esperpéntica escena que presenció en Gusen.

-Sí, sí, puedes escribirlo, es cierto- reiteraba agitado. Exif_JPEG_PICTURE

Y así lo hice, lo conté en el libro ‘Vivos en el averno nazi’ donde él es uno de los 20 entrevistados a los que acudí a visitar a su casa para conocer su pasado. Por desgracia es también uno de los que fallecieron en el transcurso de 2013.

Particularmente, fue uno de las personas que más me impactaron tanto por su portentosa y milimétrica memoria, aún a pesar de su avanzada edad, como por la intensidad de su relato y su forma de hablar, repleta de indignación hacia las brutalidades de aquél pasado en los campos nazis.

La entrevista tuvo lugar en su casa, junto con su esposa Carmen y allí estuvimos hasta el anochecer. Siempre decía “Me puedo pasar horas, días hablando de la deportación”. Cierto, Jesús era un hombre incombustible. Comentó extensamente la tortura de las duchas frías en Gusen, las inyecciones de la muerte inoculadas a algunos de sus compañeros, su trabajo en las cocinas de los SS del campo, cómo le amenazó un oficial nazi, cuchillo en mano, preguntándole si era comunista o bolchevique sólo para divertirse, el transporte de los muertos con grandes tenazas que oprimían su cuello…

Exif_JPEG_PICTURETello tenía un discurso impactante, demoledor, entremezclando a cada rato expresiones, palabras o números en alemán, gritando, golpeando, como lo hicieron sus carceleros tantos años atrás.

Fragmento de unos tres minutos de la entrevista con Jesús Tello en su casa de Tournefeuille (Toulouse) en 2011 donde narró algunos de los episodios más crueles que vivió en el campo de Gusen. Fue todo un placer conocerle y hablar con él.

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