CÓMO RECUERDO A MARCELINO BILBAO

EL HOMBRE QUE SOBREVIVIÓ A LOS EXPERIMENTOS MÉDICOS DEL DOCTOR MUERTE (uno de los 20 supervivientes del libro VIVOS EN EL AVERNO NAZI)

Marcelino Bilbao (2)Falleció hace un año, a finales de enero de 2014. El tiempo ha transcurrido muy deprisa, aún le recuerdo contando durante horas su historia en su casa. ¡Pasamos casi un día entero!

Directo, cruel, despiadado. Así contaba su terrible experiencia como cobaya de los médicos SS en Mauthausen. Había leído su testimonio en el libro “Triángulo Azul” de Mariano Constante y Manuel Razola y algunos reportajes publicados sobre los experimentos médicos realizados por los nazis. Era el año 2011 cuando hacía tiempo tenía en mente visitarle.

Pero después de entrevistar en París a Francisco Bernal, el zapatero de Ebensee, el hombre que hacía las botas a los SS y calzaba con galochos a sus compatriotas, tuve claro que el siguiente destino sería Châtellerault (Francia) para conocer en su casa al que fue buen compañero y amigo suyo: Marcelino Bilbao.

Su resistencia física era innegable, su perspicacia también. Marcelino sobrevivió a las inyecciones de sustancias tóxicas que le fueron inoculadas en la zona del pecho y a los experimentos médicos a los que fue sometido. Siempre dijo que había sido el malvado Aribert Heim, el Doctor Muerte.

Marcelino era un hombre fuerte y luchador. Prueba de ello es que resistió en los diversos frentes en los que luchó durante la Guerra Civil, en los campos de internamiento franceses, en la terrible cantera de Mauthausen y también sobrevivió a los experimentos médicos de los que fue objeto. Siempre resistió. Como él mismo narra, de los 30 prisioneros inoculados en la enfermería, solamente salieron siete con vida. Le imagino entonces, bravo como era, tendido en una camilla esperando el “aguijonazo” fatal del doctor. Además de la tortura física innegable, la psicológica sería aún peor. Pero él siguió adelante y durante años fue el único español vivo para contar tan terrible expMarcelino Bilbao (9)eriencia.

Dos nombres van unidos irremediablemente a su historia: el temido Aribert Heim y el jefe de los SS médicos en el campo, Eduard Krebsbach, iniciador de la matanza masiva de presos por inyección letal, algo que le valió el apodo de ‘Dr Spritzbach’ o ‘Dr. Inyección’.

Marcelino agudizó aún más su ingenio para mantenerse vivo en aquél infierno. ¿Cómo? Haciendo ‘contrabando’ dentro de Mauthausen para algunos kapos y jefes de block. Algo tan sumamente peligroso solamente podía hacerlo alguien con tres características: juventud, picaresca y atrevimiento. Él unía a ellas su astucia y capacidad de reacción, era rápido y tenía agallas…

Es uno de los veinte testimonios del libro que escribí en 2014 ‘VIVO
S EN EL AVERNO NAZI’  (Ed. Crítica)

Al revisar el material gráfiMarcelino Bilbao y Francisco Bernalco me encontré con esta bonita imagen de dos buenos amigos: el propio Marcelino y Francisco Bernal, alias “el Chusta”, el Zapatero del campo. Están en Mauthausen, inicios de mayo de 1962, en un viaje aniversario de la liberación de los campos nazis. (foto cedida por su sobrino Etxahun Galparsoro)

Del video he extraído en baja resolución tan sólo dos minutos de entrevista para facebook. Las fotos, una de las cuales circula por todos los medios digitales, las hice en su casa entre muchas otras.

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